Fulgencio Severino

Santo Domingo, RD.-  El Dr. Fulgencio Severino advirtió que el nuevo año

escolar comienza con serias limitaciones en la cobertura, infraestructura y la calidad educativa,

lo que refleja desigualdades persistentes y una gestión deficiente de los recursos destinados al

sector por falta de compromiso de las autoridades con la educación dominicana.

A 12 años de aumentar el presupuesto de educación al 4% del PBI es cuestionables la

incapacidad de las autoridades para eficientizar el uso de los recursos económicos que gestión

para alcanzar una cobertura universal, estructura y educación de calidad en nuestro país.

Según señaló, el 29% de la población infantil entre 3 y 5 años permanece fuera del sistema

escolar, lo que contradice la importancia reconocida de la educación inicial en esa etapa de

desarrollo. Esta carencia golpea con más fuerza a los hogares muy pobres y pobres, donde

entre el 39% y el 41% de los niños respectivamente no podrá acceder al preescolar, mientras

que en los sectores de mayores ingresos el porcentaje es de apenas 17%, de acuerdo con la

Encuesta de Hogares sobre Objetivos Múltiples dela Oficina Nacional de Estadística, del 2024.

“El hecho de que una proporción tan alta de la niñez quede fuera de las aulas no es un simple

número: implica riesgos de retrasos en el desarrollo de habilidades comunicativas, menor

capacidad de concentración, dificultades en lectura, escritura y matemáticas, además de

mayores probabilidades de deserción escolar, conductas de riesgo y limitaciones laborales en la

adultez”, puntualizó Severino.

El especialista agregó que no haber construido las aulas necesarias para garantizar una

cobertura universal en la educación preescolar demuestra la falta de interés del Estado por

asegurar a las familias pobres y muy pobres que sus niños y niñas inicien temprano la educación

y en eso hay un sello de clase que demuestra como los sectores de poder en nuestro país

desatienden sus responsabilidades cuando se trata de los sectores con menos ingresos y en

cambio son muy agiles cuando se trata de los intereses de esos grupos poderosos.

“Por más recursos que se asignan, la educación no mejora porque gran parte del presupuesto se desvía en

clientelismo, politiquería y negocios particulares”, denunció.

Asimismo, Severino criticó que se repita la problemática de los útiles escolares en las escuelas

públicas. Recordó que el 43% de los estudiantes aún no recibe el kit educativo, una situación

que calificó como inaceptable: “No es excusa que la Dirección de Contrataciones Públicas

suspendiera una licitación. El Ministerio de Educación tuvo tiempo suficiente para realizar los

procesos, pero la improvisación obliga a muchas familias a asumir gastos que no pueden cubrir

o, en algunos casos, a dejar de enviar a sus hijos a clases. Finalmente, la urgencia termina

favoreciendo adjudicaciones rápidas a particulares cercanos al gobierno”.

Otro aspecto que preocupa es el deterioro de las infraestructuras escolares. Según denuncias

del gremio magisterial, muchas escuelas carecen de agua, tienen baños en condiciones

deplorables y falta de butacas, lo que desalienta la asistencia y fomenta la deserción.

Finalmente, Severino señaló que estas deficiencias se agravan por un currículo educativo débil,

que limita el pensamiento crítico, la creatividad y la incorporación de tecnología en los procesos

de enseñanza-aprendizaje.

 “El inicio del año escolar, en lugar de ser un motivo de esperanza, se

convierte en un espejo de las desigualdades, la improvisación y la falta de visión de las

autoridades. Urge transformar la educación para garantizar igualdad de oportunidades y

preparar a una generación capaz de enfrentar los retos del futuro”, concluyó.

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