Santo Domingo. – La diputada Selinee Méndez aseguró este martes que la República Dominicana no necesita más leyes para enfrentar los feminicidios, sino una respuesta integral basada en educación, prevención y coordinación institucional.
Su postura es una crítica a la costumbre de responder a cada crisis social proponiendo nuevas normativas como si fueran una panacea universal.
“La República Dominicana hoy cuenta con más de 20 huérfanos de padre y madre, o de madre, solamente en lo que va de año. ¡20 huérfanos!”, expresó la legisladora visiblemente alterada.
Sostuvo que el problema de la violencia contra la mujer tiene raíces culturales y educativas profundas, vinculadas al machismo y a la normalización social de los abusos dentro de las relaciones de pareja.
“Por eso es que este país está así, porque cuando uno habla con un alto ejecutivo de la Policía, le dice que ‘eso es pleito de marido y mujer’”, denunció.
La congresista insistió en que el país posee suficientes instrumentos legales y recordó que en agosto entrará en vigencia una legislación más severa en materia penal, la cual llevaba años siendo discutida.
“No son leyes lo que hacen falta en este país; leyes tenemos de más”, afirmó.
En cambio, planteó que el enfoque debe dirigirse hacia una educación integral desde las escuelas, colegios y universidades, que permita desmontar patrones de violencia heredados dentro de los hogares.
“Es una educación integral. Es enseñarle a nuestros hijos que a la mujer no se le maltrata”, manifestó.
Fragmentación ante feminicidios
Méndez criticó además que las instituciones actúen de manera fragmentada frente a la violencia de género, señalando que mientras cada organismo trabaja por separado, el problema continúa agravándose.
“La Procuradora por un lado, los congresistas por otro, la ministra de la Mujer por otro, el Presidente por otro lado y el ministro de turno que quiera hacerse un videíto para ponerse en la moda del influencer diciendo que apoya a una mujer que mataron… esto no va a cambiar”, expresó.
La diputada sostuvo que muchas víctimas no encuentran apoyo ni siquiera en sus propios entornos familiares y laborales, debido a la persistencia de prejuicios que minimizan las denuncias de abuso.
“No podemos seguir perdiendo mujeres en la puerta de una procuraduría cuando nadie le cree a ella que era abusada, comenzando por su familia”, dijo.
También llamó la atención sobre las dificultades económicas y laborales que enfrentan muchas mujeres violentadas, las cuales no pueden abandonar sus empleos para acudir a una casa de acogida por temor a perder el sustento.
En ese sentido, pidió una mayor participación de las empresas privadas y de las instituciones públicas para brindar apoyo y acompañamiento a las víctimas.
“Necesitamos que las empresas, las instituciones y todos seamos más solidarios”, indicó.
Durante su intervención, Méndez recordó que existe desde 2004 una legislación que ordenaba la construcción de casas de acogida en cada provincia, aunque aseguró que muchas no existen o no funcionan adecuadamente.
“Aquí no hay casas de acogida suficientes”, lamentó.
Asimismo, hizo un llamado al ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, para impulsar programas preventivos desde las aulas y enseñar a los niños a identificar y denunciar situaciones de violencia intrafamiliar.
“Vamos a dar la oportunidad de que los vecinos llamen a una línea privada, porque aquí todo el mundo sabe a qué mujer le dan golpes”, expresó.
La legisladora concluyó solicitando una respuesta unificada encabezada por el presidente Luis Abinader, la vicepresidenta Raquel Peña y la ministra de Interior y Policía Faride Raful, enfocada en salvar vidas y proteger a las familias afectadas por la violencia de género.
“No queremos más mujeres muertas. Queremos que nos pongamos de acuerdo para sacar a estas mujeres y familias adelante”, concluyó.
