Punta Cana.- Un alto porcentaje de personas que viven con VIH en el país ha dejado de asistir a los centros de atención para retirar sus medicamentos, lo que representa un riesgo para la salud pública, advirtió el director del Consejo Nacional para el VIH y el Sida (Conavihsida), Rafael González.
Detalló que en el último corte disponible unas 20,000 personas han dejado de retirar sus medicamentos, principalmente dentro de la población migrante haitiana.
Durante el taller para periodistas “VIH en la agenda pública: herramientas claves para un periodismo informado y responsable”, González explicó que la situación no responde a falta de fármacos, sino a la pérdida de adherencia al tratamiento.
“Hay un porcentaje alto de personas viviendo con VIH que han retirado su adherencia al tratamiento y han dejado de asistir a los Servicios de Atención Integral (SAI), principalmente en centros del Servicio Nacional de Salud (SNS)”, señaló.
Abandono del tratamiento y sus consecuencias
El funcionario alertó que esta situación incrementa la cantidad de personas sin tratamiento adecuado, lo que eleva el riesgo de transmisión del virus y provoca un deterioro en la salud de los pacientes debido al aumento de la carga viral.
“El propósito del tratamiento es reducir la carga viral a su mínima expresión, pero al abandonarlo se revierte ese proceso”, indicó.
Factores detrás de la baja adherencia
González señaló que múltiples factores inciden en el abandono del tratamiento, entre ellos posibles efectos secundarios de los medicamentos, dificultades económicas y cambios en los esquemas terapéuticos.
Sobre las quejas de organizaciones de pacientes respecto a nuevos fármacos, manifestó que todos los medicamentos pueden generar efectos secundarios, aunque aclaró que no se ha demostrado un aumento significativo en estos efectos con los tratamientos actuales.
“Las redes alegan que una de las sustancias puede tener mayor probabilidad de efectos indeseables, especialmente en el hígado y el riñón, pero existe otra alternativa con menor probabilidad”, detalló.
Agregó que las autoridades trabajan en consensuar la aplicación de los tratamientos para garantizar que los pacientes continúen recibiendo sus medicamentos a tiempo.
Asimismo, mencionó que factores económicos también influyen en la adherencia, en un contexto donde decisiones sobre medicamentos dependen de instancias como el Ministerio de Salud Pública.
Impacto de la reducción de fondos internacionales
El director de Conavihsida también reconoció que el retiro de fondos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha representado un obstáculo para fortalecer la respuesta nacional al VIH.
“Esto crea una situación que amenaza la sostenibilidad financiera del programa”, indicó.
No obstante, destacó que el Gobierno dominicano ha asumido parte del financiamiento a través del Ministerio de Salud Pública, el SNS y el propio Conavihsida, para garantizar la continuidad de los servicios.
Situación actual del VIH en el país
En cuanto al panorama general, González aseguró que el país no ha superado las proyecciones estimadas, que sitúan entre 4,000 y 5,000 las nuevas infecciones anuales, con la posibilidad de que la cifra sea menor este año.
Precisó que actualmente se estima que unas 85,000 personas viven con VIH en República Dominicana, mientras que en el último corte anual se registraron alrededor de 4,500 nuevos casos.
En el último corte del SNS, hasta el 16 de junio, 81,378 conocían su estado serolólogico, de los cuales 58,454 se encontraba en tratamiento antirretroviral. Además, 21,610 con la condición correspondía a personas de nacionalidad haitiana, para un 26.56%.
