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Nizao, provincia Peravia._ En la tarde de ayer, comunitarios y dirigentes de Nizao y de Don Gregorio afirmaron que las fallas técnicas de construcción y de gestión de la Central Termoeléctrica Punta Catalina han perjudicado gravemente, a lo largo de los últimos cinco años la salud, el medio ambiente y la producción de este municipio.

Este miércoles pasado, se congregaron en el Parque Central de Nizao representantes de los diferentes sectores productivos, sociales, vecinales, de las organizaciones y de las iglesias de Nizao y de Don Gregorio para reclamar que se detenga la contaminación de Punta Catalina, que se reparen los daños causados por ésta y se indemnice a los afectados.

Citaron las declaraciones del exgerente de Punta Catalina, Serafín Canario, de que la alta concentración de cloro del carbón mineral utilizado por las plantas corroyó y dañó los filtros para evitar que las micropartículas salieran al aire, por lo que la central estuvo operando durante tres años sin estos filtros.

Los comunitarios de Sabana Uvero testimoniaron que durante esos años se formaron grandes y pesadas nubes a poca distancia del suelo que cubrieron por varias semanas desde Punta Catalina hasta más allá de la ciudad de Baní.

Explicaron que en esa ocasión la gerencia de Punta Catalina retiró la cal viva que se utiliza en el sistema de retención de las micropartículas con la finalidad de que las cenizas las utilizaran los cementeros.

Sostuvieron que en ese entonces las emisiones fueron 40 veces mayores que lo habitual, tal como lo dice un documento suscrito por George Reynoso, en la actualidad el segundo hombre en la termoeléctrica.

Hemos pagado las consecuencias de los fallos de Punta Catalina

Manifestaron que las fallas de construcción y los errores de gestión de Punta Catalina, quienes los han pagado con enfermedades y muertes, con merma en la productividad de la agricultura, pérdida de la pesca y con la catástrofe de la entrada del mar en Sabana Uvero, han sido las comunidades aledañas a esta central y el resto de la provincia Peravia.

Después de cinco años de operación de Punta Catalina, Nizao y Don Gregorio es más pobre, se ha incrementado la incidencia de enfermedades que eran prácticamente desconocidas en la localidad y ha crecido la cantidad de muertes anticipadas, y arriba de esos males, ahora la provincia recibe menos electricidad que antes de la construcción de estas plantas de carbón.

En la actividad, varios comunitarios, entre ellos Unanislao Falcón, apodado Mayoral, premio regional de ciclismo, dio el testimonio de la muerte de su hermana, una mujer sana que de repente falleció, así como varios vecinos jóvenes y sanos que murieron por alta presión arterial y ataque al miocardio.

Autopsia para determinar causas de muertes

En iguales términos, se pronunció don Héctor Ortiz, representante de una de las iglesias más importantes del municipio, en el sentido de que la comunidad está en zozobra por la gran cantidad de enfermedades y de muertes que están ocurriendo en la población sin aparentemente una explicación.

“Aquí la gente se moría de viejo o por algún accidente, pero Nizao siempre fue un pueblo con muy buena salud”, aseguró Ortiz.

El religioso planteó que Salud Pública realice autopsia a toda persona que muera en la provincia para que se establezca las causas reales de las muertes que están ocurriendo.

Los manifestantes condenaron a Celso Marranzini que en todo momento se ha negado a reunirse con ellos y no quiere admitir que lo que está sufriendo la comunidad es responsabilidad de Punta Catalina.

Tanto los representantes de los pescadores como de los agricultores reclamaron que Punta Catalina les pague las pérdidas que han tenido a causa de los impactos negativos de la termoeléctrica.

Los residentes de Sabana Uvero que también participaron de la concentración, exigieron que Punta Catalina los indemnice por la pérdida de sus propiedades y del turismo que allí existía antes de que las corrientes marinas se desviaran hacia esa parte del litoral por efecto de la construcción del largo espigón del puerto carbonero de la central.

La justicia no hace nada

La coordinadora del Comité Coordinador por la Defensa de la Vida y la Salud de Nizao y Don Gregorio, Ingrid Paulino, anunció que el evento es el primero de un programa de actividades de protesta que se realizarán en la localidad.

“Esta es una lucha de vida o muerte para Nizao y Don Gregorio, es Punta Catalina o nosotros, es Punta Catalina o nuestra agricultura, es Punta Catalina o es nuestra agua y aire limpios, es Punta Catalina o la vida costeromarina, es Punta Catalina o nuestras familias e hijos”, exclamó Paulino.

Informó que desde el año 2020, los comunitarios de Nizao y de Don Gregorio, junto al Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC, y el Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente, INSAPROMA, depositaron en la Procuraduría de Medio Ambiente, dos denuncias contra las emisiones aéreas y las cenizas tóxicas de carbón de Punta Catalina.

“A pesar de que han transcurrido cinco años, el Procurador especializado en la Defensa del Medio Ambiente, Francisco Contreras, no ha hecho absolutamente nada, mientras la gente se cae muerta aquí y la producción se arruina”, dijo.

También hablaron en la actividad, la profesora Domínica Virtudes Martínez, presidenta de la Coalición Por la Defensa de la Salud y el Medio Ambiente de la provincia Peravia, Héctor Turbí, de la Coordinadora Popular, Euren Cuevas del Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente, INSAPROMA, y Enrique de León, del Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC.

La actividad concluyó con el encendido de velas y velones alrededor del parque de Nizao.

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