Santo Domingo.– El vicepresidente de la Empresa Metropolitana de Transporte (EMT), Jhael Isa, afirmó que la extensión del Metro hacia Los Alcarrizos es una obra segura y que los ajustes que se realizan actualmente forman parte delproceso de pruebas previo a su operación normal.
Isa reiteró que el sistema se encuentra en una fase preoperativa, durante la cual se habilitó el servicio de forma gratuita para permitir la adaptación de los usuarios y la supervisión del funcionamiento con pasajeros.
“Es un proceso de adaptación. Lo hicimos también con los teleféricos. En esta etapa se realizan ajustes y se supervisa el sistema ya con usuarios”, señaló el funcionario.
Aclaró que el transbordo que actualmente deben hacer algunos pasajeros es una medida temporal para manejar las filas durante el período de prueba.
En ese sentido, indicó que, una vez concluya la marcha blanca después de Semana Santa, el sistema operará con normalidad, con trenes cada tres minutos, mientras que en la etapa actual circulan aproximadamente cada 12 minutos.
Chispa observada fue un ajuste técnico
Sobre un video que circuló en redes sociales en el que se observan chispas en el sistema eléctrico, Isa explicó que se trató de un ajuste en la catenaria, el sistema que alimenta de electricidad a los trenes.
Aseguró que el hecho no representó riesgo para los usuarios y que este tipo de situaciones puede ocurrir durante las pruebas cuando los trenes comienzan a operar con mayor carga.
“Son elementos que pueden pasar en el proceso de ajustes. No tiene que ver con la seguridad de los usuarios”, sostuvo.
El vicepresidente de la EMT también respondió a cuestionamientos sobre la estructura de la extensión del Metro, señalando que la obra ha sido supervisada por firmas internacionales y cumple con los controles de calidad requeridos.
Entre las empresas que participaron en la supervisión mencionó Epsa-Labco y Typsa, esta última es la supervisora del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), una de las financiadoras de la obra.
Además, indicó que la documentación técnica fue remitida al Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia), entidad que verificó que se realizaron pruebas de hormigón, estudios de suelo y controles de calidad durante la construcción.
Isa reconoció que existen aspectos estéticos que deben mejorarse, como filtraciones o detalles en muros, pero aseguró que estos serán corregidos una vez concluya la fase preoperativa.
Impacto en el tránsito
El funcionario sostuvo que la extensión del Metro hacia Los Alcarrizos ya ha comenzado a reducir la congestión en la Autopista Duarte, aunque indicó que el impacto será medido formalmente en mayo mediante estudios comparativos del tráfico.
Asimismo, explicó que el plan incluye reorganizar las rutas de transporte para que funcionen como alimentadoras del metro, lo que permitirá mejorar la movilidad en la zona oeste del Gran Santo Domingo.
Reestructuración organizacional
JhaeI Iza afirmó que la transformación estructural de la antigua Opret en la nueva Empresa Metropolitana de Transporte, no se trata de una privatización, ya que el propósito de utilizar esta figura jurídica es lograr la eficiencia operativa.
De igual manera, destacó que este cambio busca separar la ejecución de obras de las tareas de mantenimiento y operación para profesionalizar el servicio público.
Tal como está establecido por decreto, indicó que el cambio estructural tomará un año en implementarse. Al culminar la reforma, el sistema de transporte operará con tres tipos de instituciones con sus roles claramente definidos:
Por su parte, el Fideicomiso para el Desarrollo del Sistema de Transporte Masivo (Fitram) estará enfocado única y exclusivamente en la construcción y manejo de fondos para expandir la red. Obras que antes operaban, como los teleféricos de Santiago y Los Alcarrizos, pasarán a la EMT. Este fideicomiso dejará de existir una vez que se termine de expandir la red de transporte.
La Empresa Metropolitana de Transporte será la responsable de toda la operatividad técnica y el mantenimiento del sistema.
El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) asumirá la Dirección General de Movilidad, actuando como la autoridad rectora para fiscalizar y regir a todas las instituciones del sistema integrado de transporte.
