Oscar-Lopez-Reyes

Oscar López Reyes

Son 13 los días -entre el 24 de diciembre y el 6 de enero- de la temporada más festiva y dinámica de término de diciembre y comienzo de enero, la Navidad, simbolizada en el lenguaje de cantar villancicos, adornos especiales, arbolitos con luces multicolores, gustosos manjares, regalos y tarjetas, belenes, encuentros, el icónico atronar de alegría y felicidad de Papá Noel: «¡Jo, jo, jo!» y servicios religiosos. Y, en esa magia en lienzo de aguinaldos y frescura, se aviva el pedido de perdón por los pecados y el apaciguar del alma para espantar la ambición monetaria y carbonizar, en vitriolo de cobre, la codicia que estrangula la dignidad.

¡Qué lástima, corruptos!,

¡Oh, exclusión de la violencia!

¡Ah, deterioro mental!,

¡Vaya, individualismo extremo!

¡Caray, aislamiento!

¡Guau, pérdida del decoro!

¡Uy, discriminación!

¡Caramba, crisis de valores!

¡Ay, cambio climático!

Estos son sintagmas o enunciados que se deletrean con rituales en la Corona de Adviento: Ramas verdes y cuatro velas, que representan a Jesús como luz de esperanza en una vida de amor eterno. Ese signo litúrgico -que evoca las cuatro semanas del Adviento y las estaciones del año- grita para que se deshagan las tinieblas de esas malignidades que socavan la vergüenza y el pundonor, la lealtad y la generosidad, la integridad y la decencia, el orgullo y la autoestima en el abolengo de la aristocracia y el linaje de la plebe.

Cristianos y ateos participan gozosos en la fiesta anual de la Navidad (proviene del latín Nativitas, que quiere decir nacimiento), que conmemora la venida al mundo de Jesucristo (el 25 de diciembre, entre los años 7 y 4 a.C., en Belén de Judea, y la celebración fue estatuida siglos después para coincidir con los jubileos romanos y paganos.

Belén está enclavada en Palestina (región de Cisjordania), a unos 10 kilómetros al Sur de Jerusalén. Desde 1995 está bajo el mando de la Autoridad Palestina (Estado de Palestina), conforme los Acuerdos de Oslo, pero separada de Jerusalén por un muro de hormigón, ocupado por Israel.

Ese Patrimonio de la Humanidad y otros territorios de Oriente Medio, ubicado entre el mar Mediterráneo y el mar Muerto, se sitúa en el epicentro de un conflicto bélico entre Israel y Palestina. La primera entiende a Jerusalén como su capital “eterna e indivisible”, y la segunda reclama a Jerusalén Este (incluyendo la Ciudad Vieja) como la capital de un futuro Estado.

La mayoría de las naciones no reconoce la anexión de Jerusalén Este por Israel, que entre octubre de 2023 y diciembre de 2025 ha matado a cerca de 70 mil palestinos, en el Genocidio de Gaza: horribles violaciones a niños y mujeres, el bloqueo de la ayuda humanitaria para afrontar la hambruna, la destrucción de hospitales, sistemas de agua, escuelas y hogares, y el permanente desplazamiento forzado de sus habitantes por los bombardeos.

¡Oh, violencia…!

A sus discípulos y otros adeptos, Jesucristo predicó, imperturbablemente, contra la violencia y los exhortó a quebrar la cadena del odio y la venganza, a perdonar en la misericordia, a no utilizar la espada o la ley del más fuerte, a amar a sus enemigos y orar por quienes los persiguen; a poner la otra mejilla a quienes les golpeaban y a dar más de lo que les piden.

Como costumbres festivas, en la víspera -el 24 de diciembre- del nacimiento de Jesús, la Iglesia Católica celebra la “Buena Noche” o Nochebuena a la espera de la conmemoración del Mesías, como banquetes: platos típicos -pavo y cerdo asado-, dulces y frutas secas, bebidas, villancicos, compartir de regalos, la Misa de Gallo y vigilias en templos, hasta el amanecer.

Oficialmente, entre el 25 de diciembre y el 6 de enero las iglesias cristianas evangélicas efectúan el período de la Natividad con misas del día, celebraci…
[4:04 p.m., 21/12/2025] Luis Cardenas: 🕊️ Nota luctuosa – P. Miguel Jáquez ✝️

Lamentamos profundamente la partida del P. Miguel Jáquez, muy querido en nuestra comunidad. Elevamos nuestras oraciones por su eterno descanso y agradecemos a Dios por su vida entregada al servicio de la Iglesia y del pueblo.

Román Miguel Jáquez Adames, ordenado sacerdote el 29 de junio de 1985 en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima de Bonao por Mons. Juan Antonio Flores, dedicó su ministerio a la evangelización, la defensa de los más vulnerables y la construcción —material y espiritual— de comunidades de fe.

Desde sus primeros años como Vicario Parroquial en La Vega, Cotuí y Villa La Mata, se distinguió por su capacidad organizativa y su espíritu constructor. Remodeló templos, organizó archivos parroquiales y defendió con firmeza los derechos de campesinos y comunidades afectadas por la explotación minera, acciones que le valieron reconocimientos nacionales y el cariño del pueblo.

Sirvió como Canciller de la Diócesis de La Vega, secretario personal del obispo y Vicario de la Catedral, impulsando la organización del obispado y la construcción de importantes obras pastorales. Fue párroco fundador de comunidades, promotor de la educación, la salud y el desarrollo social, y desempeñó múltiples responsabilidades diocesanas, siempre con entrega y trabajo en equipo.

En Constanza y Tireo dejó una huella imborrable por su cercanía con los productores, la promoción social y la edificación de capillas y centros comunitarios, mereciendo el título de Hijo Adoptivo de Constanza. En Cotuí, como párroco de la Inmaculada Concepción y fundador de San Jerónimo, lideró grandes proyectos pastorales y sociales, y fue reconocido como Miembro de por Vida del Consejo del ITECO.

Amplió su formación con estudios de Liturgia en Barcelona, disciplina que se convirtió en su pasión y servicio a la Iglesia. De regreso al país, asumió con alegría la parroquia del Santo Cura de Ars de Villa Sonador, viviendo entre su gente y compartiendo su realidad, convencido de que el pastor debe caminar con sus ovejas.

Hombre de carácter firme y corazón sensible, pedagogo cercano, organizador incansable y liturgista apasionado, el P. Jáquez trabajó con todos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2  +  5  =