
Santo Domingo, D.N.-En ocasión de una nueva salida de la unidad número 2 de la Central Termoeléctrica Punta Catalina ocasionada por un fallo en la caldera, el Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC, y el Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente, INSAPROMA, sostuvieron que esta central no es confiable para hacer depender de ella la generación eléctrica del país.
Afirmaron que desde el año 2023, se sabe de manera cierta y sin ninguna duda de que Punta Catalina no puede operar de manera normal, porque adolece de múltiples fallas técnicas estructurales que impiden su funcionamiento.
Recordaron que la auditoría técnica forense realizada por la empresa estadounidense Sargen & Lundy (S&L), contratada por el Estado dominicano mediante licitación pública internacional, identificó 51 tipos de fallas en estas dos plantas y pronosticó que estas fallas tienen una probabilidad media y alta de ocurrir de un 54.9% y que la probabilidad de que el impacto de estas fallas sea entre medio y alto es de un 64.7%.
Dijeron que esta auditoría localizó estas fallas en zonas y equipos de estas plantas que son estratégicas como son las calderas, el sistema de lubricación, las turbinas, el sistema AQSC responsable de retener las micropartículas de carbón para que no salgan al aire, y otras fallas menores, pero también importante, como el sistema de alerta y de respuesta a incendios, la correa de transportación del carbón desde los barcos hasta el almacén, entre otras.
Citaron como indicador de la mala calidad de la construcción de Punta Catalina el dato que ofrece la auditoría técnica forense de que el 20% de las soldaduras en las calderas son de mala calidad y en algunos sistemas las soldaduras son de mala calidad hasta el 58%.
“Basado en este análisis, la auditoría técnica forense determinó que Punta Catalina no era confiable y que su puesta en operación suponía un alto riesgo para ella, para el personal que labora en la misma, y para el entorno”, afirmaron.
Manifestaron que a pesar de estas advertencias formuladas por la auditoría técnica forense, el Gobierno actual desistió de obligar al Consorcio Odebrecht a solucionar estas fallas y de la ejecución de la fianza de cien millones de dólares depositada por la empresa brasileña.
“Por el contrario, las autoridades recibieron las dos plantas y desde que Celso Marranzini asumió la dirección de Punta Catalina, a la vez que negó la existencia de estas fallas y los graves riesgos que acarrean, inició un programa de reparaciones con dinero del pueblo dominicano, utilizando los servicios remunerados de Odebrecht y de Tecnimont, culpables de estos vicios de construcción”, denunciaron.
Estrategia fallida
Señalaron que las consecuencias están a la vista de todo el mundo, porque la realidad es terca, por más que se niegue no desaparece. “Punta Catalina no ha podido operar con normalidad y cada cierto tiempo, de manera abrupta e imprevista, sale de servicio una de sus unidades”, comentaron.
Plantearon que lo más grave de la actual situación es que el Gobierno de Luis Abinader ha desarrollado la estrategia totalmente equivocada de hacer depender el suministro de electricidad del país de Punta Catalina, a sabiendas de su gran inestabilidad y de su gran impacto en la salud y en el medio ambiente, mientras intenta colocar al gas natural como el combustible predominante en reemplazo del carbón.
Expusieron que el mal funcionamiento de las plantas de Punta Catalina aumenta el impacto negativo al medio ambiente y a la salud, especialmente de la provincia Peravia que ha sido convertida en una zona cero o de sacrificio.
“Esta estrategia ha hecho agua tanto por la fragilidad de Punta Catalina a causa de su mala construcción, como por la imposibilidad del país de obtener suministro seguro y estable de gas natural ocasionada por las condiciones geopolíticas predominantes en la actualidad”, significaron.
Propuesta de plan alternativo
Adujeron que el Gobierno de Luis Abinader se negó a considerar la estrategia que ambas entidades, con apoyo de asesoría internacional, le presentaron de sustituir rápidamente los 752 megavatios generados con carbón por Punta Catalina.
“Esta estrategia consistía en la realización de subastas internacionales inversas de energías renovables para el establecimiento de granjas solares y eólicas a muy bajos precios, la ejecución de un plan masivo de instalación de paneles solares sobre techos de familias populares y “jubilar” de manera anticipada a Punta Catalina, mediante un programa de bonos verdes colocados en el mercado de carbono de los EUA, con el auspicio del Tesoro de ese país.
Explicaron que con la aplicación de esta estrategia el país en poco tiempo avanzaría hacia la eliminación del déficit eléctrico con generación abundante de electricidad limpia y barata, reducción drástica del subsidio eléctrico y con contribución a la lucha contra la pobreza al reducir el precio de la factura eléctrica.
“Ahora el Gobierno está en un callejón sin salida, al borde del apagón general y con incremento del subsidio eléctrico, mientras vende a los incautos el sueño de que el año que viene tendremos abundante generación eléctrica por la llegada masiva de gas natural, que el propio Gobierno sabe muy bien que no llegará”, describieron.
Indicaron, por otro lado, que la energía renovable que ha montado este Gobierno no es sostenible, ya que se contrató a precios hasta cuatro veces más elevados que el precio nivelado a nivel internacional de éstas y a veinte años.
Lamentaron que el gobierno de Luis Abinader se montara en el carro de la violación constitucional y legal de la generación electrica con combustibles fósiles estando prohibido por el artículo 67 numeral 3 de la Constitución y el artículo 27 de la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo.
Exhortaron al presidente Luis Abinader a que recapacite, se sacuda de la mafia eléctrica que tiene secuestrado su gobierno, y ponga en marcha la estrategia que las organizaciones han presentado.