Manuel Diaz Aponte
Ha sido rápido el deshielo que experimentan las nuevas relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Venezuela, con la comercialización del petróleo, la reapertura de los vuelos comerciales, consulares y diplomáticos.
En los próximos días podría realizarse en la Casa Blanca el esperado encuentro entre el presidente Donald Trump con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez.
Justo después de un mes del apresamiento y salida del poder de Nicolas Maduro Moros, el 3 de enero en un operativo electrizante y preciso, perpetrado por fuerzas militares estadounidenses.
Ahora el foco está en la reapertura de las relaciones diplomáticas entre ambos países que cesaron hace siete años, cuando se agudizaron las diferencias políticas generando la suspensión de los vínculos comerciales entre los dos Estados.
EE. UU. ha profundizado su deshielo con Venezuela tras la llegada de una nueva enviada a Caracas, Laura Dogu, el sábado pasado.
En los círculos diplomáticos se coordina la reapertura de la sede diplomática de Washington en la capital venezolana, lo que obviamente, acelerará las relaciones bilaterales.
Ya se confirmó la designación de Félix Plascencia, primer diplomático venezolano en seis años en Washington, abriendo un canal directo de comunicación y acercamiento con el gobierno de Trump.
Este paso podría anteceder la reunión de Trump y Rodríguez en el Salón Oval de la Casa Blanca en estos primeros días de febrero, sobre la cual hay muchas expectativas entre la población residente en Venezuela y los que viven actualmente en el exterior.
Varias aerolíneas norteamericanas entre ellas, American Airlines, anunciaron que están preparadas para reiniciar la ruta Caracas-Estados Unidos y esto lógicamente ha llenado de alegría a la comunidad venezolana diseminada en Nueva York, Washington, Boston, California, La Florida y Europa, principalmente en España.
Organismos internacionales estiman que alrededor de 8 millones de venezolanos se han radicado en el exterior en los últimos veinte años.
El presidente de Estados Unidos comunicó recientemente que muy pronto los estadounidenses podrán viajar a Venezuela.
“Han sido muy inteligentes” dijo Trump al elogiar las últimas medidas adoptadas por el equipo que dirige Delcy Rodríguez.
Nuevas Políticas
La aplicación de una nueva reforma a la ley de hidrocarburos y la amnistía general a los considerados presos políticos dispuestas por las autoridades venezolanas han caído muy bien en los círculos de poder de Washington.
La actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la puesta en marcha de una Ley de Amnistía a la que podrían acogerse los miles de presos políticos que han sido detenidos durante los años en los que el chavismo ha estado en el poder en el país sudamericano.
Laura Dogu, desde el 22 de enero pasado, es la encargada de negocios para los asuntos referidos a Venezuela, hasta ahora operando desde Colombia. Esa unidad pertenece al Departamento de Estado y fue montada desde el cierre de la embajada estadounidense en Caracas en 2019.
Posteriormente, la mandataria interina recibió en su despacho de Miraflores a la señora Dogu, con quien trató la reapertura de las relaciones de Venezuela y Estados Unidos.
Los cambios progresivos que se vienen produciendo en Venezuela desde la extracción de Maduro del poder permiten formular varias preguntas: ¿Es el inicio de una nueva visión política entre los líderes venezolanos de cara al futuro? ¿Será la actual presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien conducirá los cambios y transformaciones en la sociedad venezolana? ¿Se quedarán atrás o eventualmente serán sepultadas las ideologías, medidas y adaptaciones políticas emprendidas por el chavismo?
Quizás cuando se produzca la esperada reunión de Trump y Rodríguez en la Casa Blanca en los próximos días, podrían surgir mayores evidencias e informaciones que conduzcan a conocer más a fondo lo que realmente se pronostica que ocurrirá en Venezuela en el futuro inmediato.
Mientras tanto, los protocolos de acercamiento y colaboración entre representantes de altos niveles estadounidenses y venezolanos siguen abriéndose espacio.
Petróleo y bienestar social
Lo que nadie duda es que está en marcha una nueva realidad política en la patria de Simón Bolívar que conducirá inexorablemente a cambios significativos en el accionar de sus actuales autoridades.
Si los beneficios de las ventas del petróleo a Estados Unidos que recibe el gobierno venezolano son reinvertidos en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos de ese país suramericano estaríamos en la puerta de un nuevo renacer económico y social.
En ese sentido, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, expuso que: “Han ingresado, producto de la venta del petróleo, 300 millones de los 500 millones de dólares (totales). Irán para financiar el ingreso de los trabajadores y proteger el poder adquisitivo (de los venezolanos) de la inflación, proteger del impacto negativo de los vaivenes en el mercado cambiario», dijo Rodríguez en un discurso transmitido por el canal estatal VTV.
Mientras algunos líderes políticos y mandatarios latinoamericanos han criticado la incursión estadounidense en tierra venezolana, otros en cambio, la aplauden, como Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador, Daniel Noboa en Ecuador y Jose Jeri, en Perú.
Las posiciones más frontales y de rechazo provienen de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, el colombiano Gustavo Petro, el brasileño Lula da Silva, el uruguayo Yamandú Orsi y el chileno Gabriel Boric.
Cautela entre líderes Latinoamericanos
La cautela ha predominado entre el liderazgo de América Latina evitando así confrontar con la política de Donald Trump hacia esta región.
El primer gobierno de la “revolución bolivariana” surgió el 2 de febrero de 1999, tras el ascenso al poder del presidente Hugo Chavez Frias, quien falleció en 2013, víctima de cáncer, lo que permitió que el vicepresidente Nicolas Maduro ocupara la presidencia hasta ser extraído por el gobierno de EE. UU. el histórico de enero de este 2026.
La señora Delcy Rodríguez viene aplicando la remoción de miembros del gabinete y se destaca, entre otros, la designación del banquero Calixto Ortega como el nuevo jefe del Centro Internacional de Inversión Productiva, en reemplazo de Alex Saab, empresario colombiano-venezolano cercano a Maduro. También, nombró a la joven Daniella Cabello como nueva ministra de Turismo, hija de Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz.
Trump-Petro
Venezuela y Colombia comparten frontera y es seguro que en la reunión entre Donald Trump y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, esta semana en la Casa Blanca, hablaron entre otros temas de la patria de Bolívar.
Petro, evidentemente, salió reforzado tras la cita.
En Caracas, grupos estudiantiles y del movimiento chavistas salen a las calles a demandar el regreso de Maduro, quien deberá comparecer el 26 de marzo a otra audiencia ante las autoridades de un Tribunal Federal en Nueva York.
